Construcción segura de vivienda: ¿qué es y qué leyes la regulan?

Construcción segura

Familias que están actualmente en búsqueda de una vivienda nueva para formar su hogar o quizá migrar a un estilo de vida diferente, en un lugar más espacioso y/o con mejores condiciones para su estabilidad familiar podrán estar confiadas, ya que actualmente existen varias leyes que regulan la construcción segura de vivienda en el país.

Una construcción segura de vivienda es un proyecto que tiene buenas prácticas de implementación y cumple con todas las normatividades y exigencias de construcción vigentes para la ejecución de los inmuebles y que puedan permitir la estabilidad y protección de los propietarios a futuro, cuando estén residiendo en ellos. 

Características de una vivienda segura

El terreno

Todas las construcciones actuales se deben edificar sobre un terreno con superficie regular  y realizar estudios de suelo que determinen la posible resistencia del inmueble. 

Los materiales

Es importante y necesario el uso de materiales certificados para la construcción de cualquier edificación. Elementos como la madera, el acero, el concreto, cemento, ladrillos y demás elementos a utilizar jamás deben sobrepasar su fecha de caducidad. 

Las dimensiones

El ingeniero civil que está a cargo del proyecto es quien decide las dimensiones que se deben aplicar para lograr un equilibrio, pero el alto, la profundidad y el ancho de la propiedad se debe ajustar al área del terreno. 

La supervisión

Toda construcción debe contar con la supervisión y aprobación del municipio donde se va a ejecutar el proyecto inmobiliario, esto para velar porque se tenga en clave toda la normatividad para asegurar su funcionalidad y seguridad. 

Requisitos de los decretos que reglamentan licencias de urbanismo y construcción para una vivienda segura

  • Obligación de los Municipios a incorporar la gestión del riesgo en sus normas de ordenamiento territorial (Ley 1523 de 2012).
  • Obligación por parte de los urbanizadores de realizar estudios detallados de amenaza y riesgo por fenómenos de remoción en masa o inundación como requisito previo para obtener la licencia de urbanismo (Ley 9/97).
  • Exigencia de contar con una interventoría para proyectos contratados con el Estado (Ley 80/93).
  • Obligación de presentar proyectos arquitectónicos que tengan en cuenta a las personas en condición de discapacidad (Ley 1680/13).
  • Exigencia de estudios arquitectónicos, geotécnicos, estructurales, no estructurales (Ley 400/97).
  • Necesidad de contar con revisor estructural independiente y un supervisor técnico independiente en ciertos casos (Ley 1796/16).

Vigencia de la norma NSR-10 para vivienda segura

La NSR-10 o Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente es una de las normas de construcción más importantes que abarca al sector de la construcción en Colombia. 

Fue promulgada por el decreto 926 del 19 de marzo de 2010, posteriormente al decreto 926 de 2010 han sido introducidas algunas modificaciones.

Uno de los más importantes puntos de esta norma es el nuevo mapa de sismicidad, pensado y producido por la Red Sismológica Nacional de Ingeominas, que identifica zonas de amenaza sísmica, para realizar variaciones en los diseños estructurales de las construcciones y puedan tener un procedimiento de ejecución mucho más seguro. 

Objeto de la ley 1796/16: Ley de Vivienda Segura

El objeto de la ley 1796/16 es generar medidas que estén direccionadas a la protección del comprador de una vivienda, el fortalecimiento de la función pública que ejercen los curadores urbanos y el incremento de la seguridad de las edificaciones.

La ley se orienta hacia estos 5 aspectos:

  • Fortalecimiento del régimen de responsabilidad de profesionales que participan en el proceso constructivo.
  • Revisión independiente de diseños. 
  • Eliminación de excepciones para no revisar o supervisar proyectos.
  • Amparo de perjuicios patrimoniales a los compradores de vivienda.
  • Supervisión Técnica Independiente.

Buenas prácticas para la construcción de una vivienda segura

Existen unas normativas de obligado cumplimiento que las compañías de construcción deben implementar en sus procesos para cumplir a cabalidad las exigencias que el sector pide. Las buenas prácticas de estas garantizan procesos que finalicen en la satisfacción de los últimos involucrados en la compra de una propiedad: los propietarios.

Las buenas prácticas en la ejecución de los proyectos inmobiliarios aseguran que las viviendas no pongan en riesgo a sus futuros ocupantes, esto gracias a la implementación de las normas anteriormente mencionadas y que funcionan para proteger a todas las personas implicadas de principio a fin en un proyecto de construcción.